El cribado de mama detecta 2.808 tumores en Asturias en diez años
Salud hace balance del programa: 529.000 mamografías, un 74,4% de participación en 2025 y ampliación a mujeres de 45 a 74 años en 2031.

El programa de cribado de cáncer de mama del Servicio de Salud ha permitido identificar 2.808 tumores en la última década, la mayoría en fases iniciales, cuando el tratamiento es menos agresivo y el pronóstico mejor. La Consejería de Salud ha difundido el balance con motivo del Día Mundial del Cáncer de Mama, según recoge El Búscolu.
Qué dicen los datos de diez años
En este periodo se ha invitado a participar a 727.000 mujeres y se han realizado 529.000 mamografías. La tasa de participación acumulada se sitúa en el 72,84%, por encima de los estándares de calidad fijados para este tipo de programas poblacionales. En 2025 la cifra mejoró: acudieron a la cita 58.876 de las cerca de 80.000 mujeres convocadas, lo que eleva la participación al 74,4%.
El rendimiento del cribado queda reflejado en proporciones sencillas. De cada mil mujeres que se hacen la mamografía, 83 necesitan alguna prueba complementaria y diez acaban sometiéndose a una biopsia. El resultado final es la detección de un tumor en cinco de cada mil participantes. Además, nueve de cada diez mujeres diagnosticadas no requieren tratamiento previo a la intervención quirúrgica, un indicador de que las lesiones se localizan en estadios tempranos.
Ampliación por tramos hasta 2031
El cribado nació dirigido a las mujeres de 50 a 64 años y poco después amplió su horquilla hasta los 69. Ahora atraviesa una nueva fase de crecimiento: este año la convocatoria llega a las mujeres de 50 a 72 años y en 2027 se extenderá desde los 49 hasta los 73.
La incorporación del resto de tramos de edad se hará de forma escalonada en los años siguientes, con el objetivo de no comprometer los tiempos de respuesta ni la calidad de la lectura de las pruebas. La implantación completa está prevista para 2031, cuando el programa cubrirá a todas las mujeres de 45 a 74 años. La Consejería vincula esta ampliación a las recomendaciones científicas más recientes, que han ido desplazando los límites de edad del cribado poblacional.
De la placa al archivo digital
Otro de los cambios de la última década ha sido tecnológico. El programa ha completado el paso a la mamografía digital en todas sus unidades, lo que mejora la calidad de imagen, facilita la comparación con pruebas anteriores y permite una lectura más precisa. La digitalización también agiliza la circulación de los estudios entre los profesionales que participan en la segunda lectura y en el seguimiento de los casos dudosos.
Por qué importa acudir a la cita
Salud insiste en que la participación en el cribado es, hoy por hoy, la principal herramienta preventiva frente al cáncer de mama, por delante de cualquier otra medida al alcance de la población general. El mensaje de la Consejería es directo: responder a la carta de citación es un gesto breve que puede adelantar años el diagnóstico.
El refuerzo del programa coincide con otras actuaciones recientes en la red sanitaria asturiana, como la incorporación de nuevos equipos médicos en centros de salud de Gijón, y con el debate profesional sobre la calidad asistencial que reunió en la región a cientos de especialistas en el congreso nacional de calidad asistencial.
Para las mujeres residentes en concejos rurales y en las comarcas más alejadas de los grandes hospitales, el cribado poblacional funciona además como una puerta de entrada ordenada al sistema: la citación llega sin necesidad de solicitarla y las unidades móviles acercan la prueba a los núcleos con menos población. Mantener esa cobertura será uno de los retos de la ampliación progresiva hasta 2031.
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Elaborado a partir de información publicada por El Búscolu · Fuente primaria: documento original