IU condiciona la rebaja fiscal a que Educación resuelva los problemas del curso
Izquierda Unida avisa al PSOE asturiano de que no negociará deducciones fiscales si la Consejería de Educación no cumple lo pactado antes de enero.

Izquierda Unida ha puesto condiciones a su socio de gobierno en el Principado. La formación avisa de que no se sentará a negociar ninguna reforma fiscal mientras no se resuelvan los problemas acumulados en los centros educativos asturianos y en las rutas de transporte escolar. El mensaje, difundido en un comunicado, llega en plena preparación del presupuesto autonómico, según informa El Comercio.
Un aviso en pleno curso escolar
La secretaria de Organización de IU, María José Miranda, reclamó a la Consejería de Educación que "resuelva los problemas de los centros y cumpla lo pactado". En su escrito lamenta que, mes y medio después del arranque de las clases, las incidencias sigan "enquistadas" y que, además, aparezcan otras nuevas a las que tampoco se da salida.
Entre los casos que han agotado la paciencia de la coalición figura el de seis alumnos con discapacidad que se quedaron sin transporte escolar, una situación adelantada por el mismo diario. IU pide a la consejería que dirige Eva Ledo no solo soluciones, sino también reuniones con las familias afectadas y un calendario concreto de plazos.
"Tiene la obligación de cumplir los acuerdos que las fuerzas políticas que forman parte del gobierno alcanzan", sostiene Miranda sobre el departamento educativo.
El trueque que hay detrás del presupuesto
El aviso no es un episodio aislado, sino una pieza más de la negociación presupuestaria entre socialistas e IU. El clima de entendimiento que ambos socios mostraron en el último Debate de Orientación Política escondía, en realidad, un intercambio: la FSA-PSOE tiene anunciadas deducciones fiscales dirigidas a la llamada "clase media" y la coalición está dispuesta a no bloquearlas, siempre que pueda constatar avances concretos en los servicios públicos.
Esos avances deberían ser visibles antes de enero y afectaban inicialmente a dos áreas: sanidad y dependencia. Ahora IU añade de forma explícita la educación a la lista de condiciones. La fórmula que resume su posición es rotunda: "No habrá reforma fiscal si no hay fortalecimiento de los servicios públicos".
Qué hay en juego
La rebaja fiscal es una de las claves del próximo proyecto de presupuestos del Principado, y su tramitación depende del acuerdo entre los dos socios del Ejecutivo autonómico. Sin el respaldo de IU, el calendario presupuestario quedaría en el aire o el Gobierno asturiano tendría que buscar apoyos en otros grupos de la Junta General.
El pulso llega además en un momento en el que el debate sobre el estado de los servicios públicos asturianos está muy presente en la agenda. En las últimas semanas se han conocido datos sobre el peso creciente de la sanidad privada en Asturias, un asunto que la propia coalición ha utilizado como argumento para reclamar más inversión en la red pública.
En el terreno educativo, los problemas de principio de curso se han repetido en varios concejos, desde incidencias en el transporte escolar hasta el funcionamiento de los comedores. En Gijón, por ejemplo, el Ayuntamiento ha fijado fecha para la implantación del comedor de línea caliente en los colegios, otro de los frentes abiertos en la gestión diaria de los centros.
De momento, la Consejería de Educación no ha respondido públicamente al requerimiento de su socio de gobierno. Las próximas semanas, con la presentación del proyecto de presupuestos en el horizonte, marcarán si el aviso se traduce en un bloqueo real o si ambas formaciones encuentran una salida negociada.
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Elaborado a partir de información publicada por El Comercio · Fuente primaria: documento original