Carteles en Cuevas del Agua al cumplirse un año del crimen del ganadero
Vecinos de la localidad riosellana amanecieron con carteles pidiendo justicia por el ganadero muerto hace un año. La investigación sigue bajo secreto de sumario.

La localidad de Cuevas del Agua, en el concejo de Ribadesella, amaneció este viernes con varios carteles colocados en distintos puntos del pueblo en los que se pide justicia por el ganadero de 60 años que murió de forma violenta en su vivienda hace justo un año. Los mensajes, que incluyen una fotografía de la víctima, aparecieron también en la cueva que da acceso a la localidad y en el centro de la villa riosellana, según informa El Comercio.
El aniversario del suceso ha reactivado el malestar en un pueblo pequeño donde el caso nunca se cerró del todo en la conversación cotidiana. Los carteles, de autoría desconocida, señalan directamente a personas del entorno familiar de la víctima, algo que conviene subrayar que no se corresponde con ninguna acusación judicial formal: la instrucción continúa abierta y nadie ha sido juzgado ni condenado por esta muerte.
Una investigación que sigue abierta
La Guardia Civil mantiene las pesquisas un año después sin haber encontrado, según la información publicada, evidencias que respalden la versión que se dio inicialmente a los agentes: que dos encapuchados habrían entrado en la vivienda hacia el mediodía y habrían agredido al ganadero hasta causarle la muerte, sin que se llevaran nada de valor del domicilio.
Una segunda persona que se encontraba en la casa declaró de forma voluntaria en el cuartel de Gijón que estaba en la primera planta y que no presenció la agresión. El procedimiento se sigue en el juzgado de Cangas de Onís y permanece bajo secreto de sumario, lo que limita la información oficial disponible sobre el estado real de la instrucción.
En estos casos, el secreto de sumario no significa que la investigación esté parada, sino que se restringe el acceso a las actuaciones para no comprometer diligencias en curso. Hasta que se levante, cualquier hipótesis que circule fuera del juzgado carece de valor probatorio.
Una causa paralela por abandono animal
Al margen del crimen, el mismo juzgado tiene pendiente el enjuiciamiento de un procedimiento por un presunto delito de abandono animal. Veinte días después de la muerte del ganadero fueron requisados los animales de la explotación —vacas y un burro—, después de que la fiscalía apreciara indicios de que no estaban recibiendo los cuidados necesarios.
Este tipo de intervenciones no son infrecuentes cuando una explotación ganadera se queda sin la persona que se ocupaba a diario del manejo del ganado. La retirada de los animales corresponde a la autoridad competente y suele derivar en su traslado a un centro de acogida o a otra explotación mientras se resuelve el procedimiento.
Un pueblo pequeño y un caso que no se olvida
Cuevas del Agua es una pequeña localidad del oriente asturiano, conocida precisamente por la cueva natural que sirve de entrada al núcleo, y su vida vecinal gira en buena medida en torno a las explotaciones ganaderas familiares. En un lugar así, un suceso de esta gravedad marca la convivencia durante años y explica la persistencia de las muestras públicas de recuerdo hacia la víctima.
Desde el punto de vista informativo, conviene recordar que las señalizaciones aparecidas en los carteles responden a la percepción de un sector vecinal y no a una resolución judicial. Mientras la causa siga bajo secreto, rige plenamente la presunción de inocencia de cualquier persona que pudiera estar siendo investigada. Serán el juzgado de Cangas de Onís y, en su caso, el juicio posterior los que determinen qué ocurrió aquel mediodía en la vivienda del ganadero.
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Elaborado a partir de información publicada por El Comercio · Fuente primaria: documento original