Avilés sustituye la licencia por una declaración responsable para conciertos pequeños
Los bares avilesinos podrán programar música en directo de pequeño formato avisando al Ayuntamiento con 48 horas de antelación, sin licencia previa.

Los bares y cafeterías de Avilés ya no necesitan pedir una licencia específica para organizar conciertos acústicos o pequeñas actividades culturales en sus locales. El Ayuntamiento ha sustituido ese permiso por una declaración responsable que basta con presentar antes del evento, según informa El Comercio.
Qué cambia para el hostelero
Hasta ahora, cualquier espectáculo o actividad recreativa en un establecimiento hostelero exigía tramitar una autorización municipal previa, con la demora que eso implica para una actuación que puede cerrarse con pocos días de margen. A partir de ahora, las actividades consideradas de escasa entidad —música en directo, conciertos acústicos u otras propuestas culturales de pequeño formato— se podrán celebrar simplemente comunicándolo al Consistorio.
El plazo mínimo es de 48 horas de antelación respecto al inicio de la actividad. La presentación del impreso habilita por sí sola para celebrar el evento: no hay que esperar a una resolución municipal. Los formularios están disponibles para su descarga en la web del Ayuntamiento, de modo que los locales interesados ya pueden empezar a tramitar sus programaciones.
Qué hay que presentar
El formulario recoge los datos básicos del solicitante y un teléfono de contacto, la fecha y la hora prevista de inicio y una descripción de la actividad. A eso se suma un escrito del titular del establecimiento en el que declare expresamente que cumple los requisitos de la normativa y se comprometa a respetar las condiciones y los horarios establecidos. Debe adjuntarse además la licencia de actividad del local donde se vaya a desarrollar el evento.
El nuevo procedimiento fija también límites materiales. Para acogerse a él no puede haber escenarios ni estructuras añadidas, al entenderse que se trata de actuaciones de formato reducido, y tampoco puede alterarse el aislamiento acústico del establecimiento. Al hostelero se le seguirá exigiendo el cumplimiento de la normativa de espectáculos, los horarios y el aforo autorizado.
El control pasa a hacerse después
La simplificación no significa que estos conciertos queden sin vigilancia. Lo que cambia es el momento de la comprobación: en lugar de revisar la documentación antes de conceder el permiso, el Ayuntamiento verificará a posteriori, mediante inspección y examen de los papeles presentados, que lo declarado se corresponde con la realidad.
Si se detecta un incumplimiento o se comprueba que los datos aportados son falsos, el Consistorio podrá impedir que la actividad continúe y abrir el correspondiente expediente sancionador. Es el esquema habitual de las declaraciones responsables en el urbanismo y la actividad comercial: menos trámite previo a cambio de mayor responsabilidad del declarante.
Un alivio para la programación cultural de barrio
La medida afecta sobre todo a los locales que mantienen programación musical regular, un tejido que en los últimos años ha sostenido buena parte de la música en directo de pequeño formato en la villa. La carga administrativa que suponía tramitar una licencia para cada actuación desincentivaba las propuestas improvisadas o de calendario corto, especialmente en establecimientos pequeños sin estructura para gestionar papeleo.
El cambio se suma a otras decisiones municipales recientes en Avilés, en un mandato marcado por la negociación entre grupos en asuntos como la ordenanza municipal del agua o por iniciativas sociales como el programa de vivienda compartida Llares. En este caso, el efecto práctico es inmediato: los formularios ya están colgados y el nuevo sistema está operativo.
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Elaborado a partir de información publicada por El Comercio Portada · Fuente primaria: documento original