Rioseco acoge la segunda edición del festival El Pueblo Vive
El certamen itinerante que estrenó Castropol recala en Sobrescobio con mercado, talleres y conciertos gratuitos para reivindicar la vida en el medio rural.

La capital de Sobrescobio, Rioseco, se ha convertido este fin de semana en el escaparate del medio rural asturiano con la segunda edición del festival El Pueblo Vive, un certamen itinerante y gratuito que busca llevar a los pueblos la oferta de ocio que habitualmente se concentra en las grandes ciudades. La información la adelanta El Comercio.
Un mercado, talleres y un pregón
La jornada inaugural, celebrada el sábado, arrancó con un mercado repartido por las calles estrechas de la localidad, con puestos de alimentación, artesanía local, decoración y ropa sostenible. A su alrededor se programaron actividades al aire libre, como un taller de ecoprint y una clase de yoga para adultos junto a la Casa del Agua, que agotó el espacio disponible.
A media mañana llegó el momento institucional: el alcalde de Sobrescobio, Marcelino Martínez, recibió el testigo del representante de Castropol, concejo que acogió la primera edición del festival. El regidor resumió así el sentido del certamen: el concejo «deja claro que está vivo, que quiere vivir y que quiere que venga gente a conocer el territorio y que repitan cuanto quieran». Martínez subrayó el atractivo paisajístico del municipio, sus pueblos y su gastronomía.
El pregón corrió a cargo de la cantante langreana Marisa Valle Roso, que reivindicó el orgullo de ser de pueblo y su vínculo personal con la localidad: dijo sentirse orgullosa de pregonar «un gran festival en un pueblo al que vengo desde niña y al que siempre presta venir».
Ocio urbano en clave rural
Por Rioseco pasaron a lo largo del día centenares de personas, que se encontraron con propuestas repartidas por las calles, entre ellas el desfile de Los Gaiteros del Carbón. Entre los asistentes estuvo el director general de Reto Demográfico, Marcos Niño, que definió El Pueblo como un festival «adaptado a su enclave» y orientado a acercar al medio rural el ocio propio de las ciudades. «El mundo rural también quiere disfrutar del ocio, y con El Pueblo es posible», añadió.
El escenario principal, instalado en la plaza del Ayuntamiento, reunió un cartel deliberadamente variado: los leoneses Catalina Grande Piñón Pequeño, el DJ Héctor Llamazares, Anabel Lee, Karavana y, como cierre de la jornada, Los Punsetes.
Un formato itinerante que busca sede
El Pueblo nació con vocación de rotar por distintos concejos asturianos y de rendir homenaje, según sus promotores, a las localidades que conforman la identidad del territorio. El modelo es sencillo: acceso gratuito, programación amplia para públicos de todas las edades y una sede distinta cada año, de manera que el efecto no se concentre siempre en el mismo punto del mapa.
Tras el estreno en el occidente, con Castropol como anfitrión —el mismo concejo que este año protagonizó buena parte de los actos del Día de Asturias en la comarca del Eo—, el relevo lo toma ahora el Alto Nalón. Y, según apunta el propio certamen, no faltan localidades rurales asturianas interesadas en albergar la tercera edición.
La apuesta encaja con otras iniciativas que tratan de fijar actividad y visitantes fuera de los grandes núcleos y de la temporada alta, desde programas de dinamización cultural hasta instrumentos como los bonos de turismo rural del Principado. En concejos pequeños como Sobrescobio, donde cada visitante cuenta, un fin de semana de afluencia sostenida se traduce en trabajo para la hostelería, el comercio y los alojamientos.
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Elaborado a partir de información publicada por El Comercio Portada · Fuente primaria: documento original