Uno de cada ocho trabajadores asturianos vive en riesgo de pobreza
El informe de EAPN sitúa en el 12,9% la tasa de riesgo de pobreza entre los ocupados en Asturias y en el 40,2% entre quienes pagan alquiler de mercado.

Tener un empleo y una nómina ha dejado de ser un escudo seguro frente a la pobreza en Asturias. El XVI Informe sobre el Estado de la Pobreza de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN), cuyos datos territoriales se difundieron esta semana, cifra en el 12,9% el porcentaje de personas ocupadas en la región que viven en riesgo de pobreza o exclusión social. Es decir, aproximadamente uno de cada ocho trabajadores asturianos.
Los datos, referidos a 2025 y recogidos por Asturias Mundial, apuntan a un fenómeno que no se explica solo con las cifras de paro: la calidad del empleo y el coste de la vida determinan tanto o más que el hecho de trabajar.
La vivienda marca la diferencia
El factor que más agrava la situación es el régimen de tenencia de la vivienda. Entre quienes pagan un alquiler a precio de mercado en Asturias, el riesgo de pobreza o exclusión alcanza al 40,2%, cuatro de cada diez inquilinos. Entre quienes residen en una vivienda en propiedad, la tasa baja al 17,8%.
La brecha es de 22,4 puntos porcentuales. El informe no permite atribuir toda la exclusión al encarecimiento del alquiler, pero sí evidencia que el dinero que queda disponible tras pagar la vivienda, la luz, la calefacción, la comida y el transporte es lo que realmente separa a un hogar de la vulnerabilidad. En un contexto de tensión del mercado residencial —con episodios como la caída de la oferta de alquiler en Gijón— el dato cobra especial relevancia.
El desempleo multiplica el riesgo
La fotografía empeora drásticamente entre quienes no tienen trabajo: el 59,5% de las personas desempleadas en Asturias está en riesgo de pobreza o exclusión, frente al 12,9% de las ocupadas. El empleo sigue siendo, por tanto, el principal factor de protección, aunque ya no garantice por sí solo salir de la estadística.
También pesa la composición del hogar. En las familias con menores o jóvenes económicamente dependientes, la tasa sube al 29,4%, mientras que en los hogares sin dependientes de ese perfil se queda en el 17,8%.
Un tercio de los menores, afectado
Uno de los indicadores más severos es el que afecta a la infancia: el 34,4% de los niños y adolescentes asturianos se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social. Las dificultades económicas no solo condicionan a quien sostiene el hogar, sino también las condiciones en que crecen miles de menores en la región.
En conjunto, el 22,4% de la población asturiana está en riesgo de pobreza o exclusión, unas 228.000 personas. La cifra, ya adelantada en febrero, supone un aumento de 1,5 puntos respecto a 2024, cuando se situaba en el 20,9%.
Qué mide exactamente el indicador AROPE
Conviene distinguir entre pobreza monetaria y riesgo de pobreza o exclusión. El indicador europeo AROPE combina tres circunstancias: ingresos por debajo del umbral de pobreza, carencia material y social severa, o baja intensidad de empleo en el hogar. Basta con cumplir una de las tres para entrar en la estadística.
Midiendo solo la pobreza monetaria, la tasa asturiana se sitúa en el 17,2%, mientras que la pobreza severa afecta al 8,8% de la población.
Qué reclama EAPN
La organización pide políticas laborales que aseguren salarios suficientes, estabilidad y condiciones dignas, acompañadas de protección social y de acceso a vivienda asequible. El debate conecta directamente con la tramitación de la futura ley de vivienda asturiana, una de las herramientas con las que el Principado pretende contener los precios del alquiler.
La conclusión de fondo del informe es incómoda: el número de contratos firmados no basta para medir el bienestar de una sociedad. Hace falta saber qué permite pagar cada uno de esos contratos.
- pobreza
- EAPN
- empleo
- vivienda
- alquiler
- Asturias
Elaborado a partir de información publicada por Asturias Mundial · Fuente primaria: documento original