Luz verde ambiental al plan de Ciudad Jardín y Cantos en Avilés
El Principado avala el proyecto de urbanización que prepara el terreno para 282 viviendas, la mayoría protegidas, en el eje de la avenida de Lugo.

El desarrollo urbanístico de Ciudad Jardín y Cantos, en Avilés, acaba de superar uno de los trámites que lo tenían frenado. La Consejería de Medio Ambiente del Principado ha emitido una resolución favorable al informe de impacto ambiental del proyecto de urbanización, el paso previo imprescindible para que puedan levantarse las 282 viviendas previstas en el ámbito, buena parte de ellas protegidas. La información la adelanta El Comercio en su edición de Avilés.
Primero las calles, después los pisos
Antes de que aparezca el primer bloque habrá que dotar el suelo de lo básico: viales, aceras y conexión a las redes de abastecimiento, saneamiento, electricidad, telecomunicaciones, alumbrado y gas. Es precisamente esa fase la que ahora se tramita, con la intención de que las obras puedan arrancar a lo largo del próximo año.
El ámbito afectado suma 74.400 metros cuadrados en el eje de la avenida de Lugo. De esa superficie, 23.500 se reservan para uso residencial, repartidos entre 16.600 metros cuadrados destinados a vivienda protegida y 6.900 a vivienda libre. El resto se reparte entre viales, aceras, zonas verdes, una superficie comercial y un equipamiento público cuyo uso todavía está sin concretar.
Siete zonas verdes y más de 15.000 metros cuadrados de parque
El Principado ha dado por viable la alternativa más ambiciosa de las planteadas, que contempla varias áreas verdes urbanizadas con sendas peatonales, juegos infantiles y mobiliario urbano —fuentes, bancos y papeleras—. En conjunto superarán los 15.000 metros cuadrados, alrededor de una quinta parte del espacio sobre el que se actúa, distribuidos en siete zonas.
En materia ambiental, el proyecto prevé conservar algunos árboles y bosquetes a los que se atribuye un valor apreciable, retirar las especies exóticas invasoras y compensar con plantaciones de especies autóctonas como el castaño y el laurel.
Qué se hará en la primera fase
Los trabajos ya están definidos. Arrancarán con la retirada de elementos actuales —postes, farolas, señalización— y la demolición de algunas pequeñas construcciones existentes, seguidos de movimientos de tierras en los terrenos aún sin urbanizar y de la reconstrucción de un muro en Jardín de Cantos. Después llegará el turno de las redes de servicios, incluida una red unitaria para aguas pluviales y fecales, y por último las calzadas, los firmes, la señalización horizontal y vertical, la jardinería y el mobiliario urbano.
El resultado práctico es que los vecinos de la zona dispondrán de los parques y de los nuevos itinerarios peatonales antes incluso de que empiecen a construirse los pisos en Jardín de Cantos y en el límite con Raíces.
De la Sareb a Casa 47
El plan también persigue reordenar un entorno salpicado de parcelas sin edificar, hoy ocupadas por matorral, que quedarán integradas en la trama urbana como parque o como suelo residencial. Ese desarrollo residencial se espera que corra a cargo de Casa 47, la sociedad que asumirá los activos de la Sareb.
El Ayuntamiento avilesino ha avanzado en las conversaciones con la Sareb para asegurar que tanto los suelos como el propio proyecto se transfieran a la nueva sociedad sin que el calendario vuelva a encallar. El asunto llevaba años prácticamente parado y ha cogido impulso en los últimos meses.
La operación se suma a otras actuaciones residenciales en marcha en el concejo, como el plan para levantar 46 viviendas en Villalegre, en una ciudad donde la oferta de vivienda protegida lleva años siendo una demanda recurrente.
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Elaborado a partir de información publicada por El Comercio Avilés · Fuente primaria: documento original