Familias de Caborana dejan a sus hijos en casa por falta de educadoras
Madres de la Escuela Infantil Ayalgas, en Aller, denuncian jornadas con cuatro profesionales para más de cincuenta niños. Educación dice que ya pidió refuerzos.

La falta de personal en la Escuela Infantil Ayalgas, en Caborana (concejo de Aller), ha llevado a varias familias a tomar una decisión poco habitual: dejar a sus hijos en casa. Según los testimonios recogidos por Asturias Mundial, en determinadas jornadas cuatro educadoras han tenido que hacerse cargo de más de cincuenta menores, una proporción que las madres consideran insuficiente para atender a niños de esas edades.
Qué denuncian las familias
Las madres que han hecho pública la situación describen problemas de plantilla que se vienen acumulando a lo largo del curso. Su inquietud no se limita a un día concreto: apuntan a la capacidad del centro para garantizar la atención diaria que requieren los más pequeños, con necesidades continuas de alimentación, higiene, descanso y acompañamiento individual.
En las escuelas de primer ciclo de infantil, el trabajo no se parece al de un aula ordinaria. Cada cambio de pañal, cada comida y cada siesta exige presencia directa de una profesional, de modo que cualquier baja o vacante sin cubrir se nota de inmediato en la rutina del centro.
La decisión de algunas familias de no llevar a sus hijos tiene además un coste doméstico evidente. Quienes dependen de la escuela para conciliar trabajo y cuidados se ven obligados a improvisar alternativas, recurrir a abuelos o reorganizar horarios laborales, un problema especialmente sensible en las Cuencas, donde la red pública de escuelas infantiles es una pieza clave para fijar población joven.
Qué dicen las cifras y qué no dicen
La Escuela Infantil Ayalgas dispone de cuatro aulas y una capacidad máxima de 78 plazas. Esa cifra se refiere al aforo autorizado del centro y no coincide necesariamente con el número de menores que acude cada día, ya que influyen las altas y bajas del curso, los horarios parciales y las ausencias por enfermedad.
Por eso, los datos aportados por las familias —cuatro educadoras para más de cincuenta niños en jornadas puntuales— reflejan con claridad su malestar, pero por sí solos no permiten concluir que se hayan incumplido las ratios reglamentarias. Para determinarlo haría falta conocer la distribución por edades de cada aula, la franja horaria concreta y la plantilla efectivamente presente en cada momento, incluidos los apoyos que puedan rotar entre grupos.
Lo que sí queda acreditado es la percepción de las familias de que el equipo actual resulta corto para el volumen de menores que atiende y su petición de un refuerzo inmediato.
La respuesta de Educación
Desde la Consejería de Educación se sostiene que las profesionales necesarias ya están solicitadas y que se trabaja para acelerar su incorporación al centro. La respuesta remite, por tanto, a un procedimiento administrativo en marcha, pero la información facilitada no concreta ni una fecha de llegada ni cuántas educadoras se sumarán finalmente a la plantilla.
Esa indefinición es precisamente lo que alimenta el malestar. Mientras no haya un calendario cerrado, las familias afectadas seguirán sin saber cuándo recuperará Ayalgas la normalidad, y algunas mantienen entretanto a sus hijos fuera de la escuela.
El caso se suma a las tensiones que arrastra el sistema educativo asturiano este curso, un asunto que ha llegado también al debate político autonómico, donde IU condiciona la rebaja fiscal a Educación. En el caso de las escuelas infantiles, la cobertura de vacantes depende de bolsas de empleo y plazos de llamamiento que no siempre se ajustan al ritmo de las necesidades reales de los centros.
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Elaborado a partir de información publicada por Asturias Mundial · Fuente primaria: documento original