Gijón pide tumbar el recurso de Serunion por el contrato de comedores escolares
La junta de gobierno aprueba el informe que responde al recurso de la actual adjudicataria, excluida por una oferta considerada anormalmente baja.

El contrato de los comedores escolares de Gijón sigue atascado en los tribunales administrativos. La junta de gobierno local tiene previsto dar el visto bueno este martes al informe con el que el Ayuntamiento responde al recurso presentado por Serunion, la empresa que presta actualmente el servicio y que ha quedado fuera del nuevo proceso de licitación. Así lo adelanta El Comercio.
Una oferta considerada anormalmente baja
El servicio afecta a los 32 colegios públicos del concejo que no disponen de cocina propia y que reciben la comida elaborada desde instalaciones externas. En el procedimiento abierto para renovar el contrato, los servicios técnicos municipales excluyeron a la actual adjudicataria al entender que no había justificado de forma suficiente los precios recogidos en su propuesta económica, calificada como «incursa en presunción de anormalidad».
Esa figura, habitual en la contratación pública, se activa cuando una oferta resulta tan baja respecto al resto o al presupuesto base que el órgano de contratación sospecha que la empresa no podrá cumplir lo prometido en las condiciones comprometidas. La compañía tiene derecho a explicar cómo llega a esos precios y, si la explicación no convence a los técnicos, queda apartada del procedimiento. Fue lo que ocurrió en este caso, y la propuesta de adjudicación recayó en Ausolan.
Serunion recurrió esa decisión ante el tribunal administrativo competente en materia de contratos. El informe municipal que ahora pasa por la junta de gobierno pide, en primer lugar, que el recurso ni siquiera se admita a trámite y, de forma subsidiaria, que se desestime al considerar el Ayuntamiento que la empresa no acreditó adecuadamente la viabilidad de su oferta.
Cambio de modelo: de la línea fría a la caliente
Más allá del litigio, el nuevo contrato no es una simple renovación: supone un cambio en la forma de dar de comer a los escolares gijoneses. El pliego apuesta por el modelo de línea caliente, en el que la comida se cocina y se traslada manteniendo la temperatura hasta su consumo, frente al sistema de regeneración de platos previamente enfriados. Es una transformación que afecta a la logística del servicio, a los equipamientos de los centros y al coste final de cada menú.
Mientras el recurso siga vivo, la adjudicación queda en suspenso y el servicio continúa en manos de la actual empresa, una situación que en la contratación pública municipal tiende a alargarse más de lo previsto.
Otros asuntos de la junta de gobierno
En la misma sesión está previsto aprobar la convocatoria, por el procedimiento de libre designación, del puesto de interventor general del Ayuntamiento, reservado a funcionarios de administración local con habilitación de carácter nacional de la subescala de intervención-tesorería y categoría superior. Es uno de los puestos clave del control económico y presupuestario de cualquier consistorio.
También se dará luz verde a una nueva ampliación del plazo de las obras de pacificación del entorno de La Escuelona. Los trabajos debían estar rematados en septiembre y, tras una primera prórroga de dos meses, la empresa Arposa dispondrá ahora hasta el 20 de noviembre para terminarlos.
El de los comedores no es el único expediente gijonés con recorrido administrativo en las últimas semanas: el Ayuntamiento también ha movido fichas en materia de seguridad vial con radares pedagógicos en entornos escolares y arrastra críticas por los resultados de su plan municipal de alquiler de vivienda.
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Elaborado a partir de información publicada por El Comercio Portada · Fuente primaria: documento original