El Prado prepara una treintena de obras para su depósito en Tabacalera
El museo nacional sumará unas 30 piezas a las 80 que ya tiene en Asturias, con autores como Martínez Abades, Álvarez Sala, Uría o Carlos de Haes.

El proyecto para instalar un depósito del Museo del Prado en la antigua fábrica de Tabacalera, en Cimavilla, empieza a tomar forma en lo que de verdad importa: qué cuadros podrían cruzar la puerta. Según informa El Comercio, serán alrededor de una treintena de obras las que viajen a Gijón, una cifra que elevaría a 110 el total de piezas del museo nacional depositadas en Asturias.
La selección definitiva no está cerrada. Hay margen hasta 2030 para que los especialistas revisen a fondo los fondos del Prado —buena parte de ellos en almacén, sin exponer— y decidan qué conjunto tiene más sentido mostrar en la ciudad. Pero un repaso al catálogo permite intuir por dónde pueden ir los tiros.
Pintores gijoneses en los fondos del museo
Entre los autores nacidos en Gijón con obra en la colección del Prado destacan Juan Martínez Abades (1862-1920) y Ventura Álvarez Sala (1869-1919). De ambos existen ya depósitos en el Museo de Bellas Artes de Asturias, en Oviedo, pero quedan piezas que no se exhiben ni en Madrid ni en la capital asturiana. Es el caso de El viático a bordo, un óleo de formato monumental —3,3 por 4,5 metros— firmado por Martínez Abades.
De Álvarez Sala, dos obras propiedad del Prado se encuentran en Oviedo, una tercera se expone en Madrid y una cuarta está depositada en el Museo de Zaragoza: El pan nuestro de cada día, que retrata una escena captada en el propio Gijón, con marineros vizcaínos comiendo en una barca atracada en la ciudad.
La nómina gijonesa continúa con Julia Alcayde Montoya, Ignacio Suárez Llanos, el escultor Joaquín Rubio Camín —del que se conserva una moneda con la efigie de Evaristo Valle—, el fotógrafo Gonzalo del Campo y del Castillo y el escultor Manuel Menéndez Entrialgo, nacido en San Andrés de la Pedrera en 1860, del que hay una escayola en Oviedo.
Más allá de lo local
La intención del depósito, sin embargo, no es levantar una sala exclusivamente gijonesa. El objetivo declarado es ampliar el patrimonio histórico-artístico asturiano en su conjunto. Entre los candidatos aparece el ovetense José Uría y Uría (1861-1937), con dos piezas notables guardadas en los almacenes madrileños: Fausto, una pequeña tabla de 1889 con un espadachín, y Lope de Vega en el cementerio, un lienzo de gran formato de 1884.
Otro nombre con fuerte vínculo asturiano es el del paisajista Carlos de Haes, cuya obra La Canal de Mancorbo en los Picos de Europa cuelga en las salas del Prado. En los depósitos madrileños esperan, entre otras, Cañada en el puerto de Pajares y Montañas del Puerto Pajares, ambas fechadas en torno a 1874. Desde el museo subrayan que la pintura de Haes renovó el género del paisaje en España por su contacto directo con la naturaleza y sus apuntes tomados al aire libre.
La lista de artistas asturianos presentes en la colección nacional es larga: Carreño Miranda, Dionisio Fierros, Darío de Regoyos o Luis Menéndez Pidal, entre otros.
Ochenta obras ya depositadas
Asturias conserva en la actualidad ochenta obras en depósito del Prado, y no todas son de firma regional. Entre ellas figuran trabajos de Juan Pantoja de la Cruz, Vicente Carducho, Pedro Pablo Rubens, José de Ribera, Andrea Vaccaro o Ignacio Díaz Olano, una muestra de que la política de depósitos del museo busca repartir también pintura de primer nivel internacional por el territorio.
El proyecto de Tabacalera ya ha tenido su primer gesto visible con la iluminación de la fachada en Cimavilla, un anticipo de lo que pretende ser una de las operaciones culturales de mayor calado de la próxima década en el Principado.
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Elaborado a partir de información publicada por El Comercio Portada · Fuente primaria: documento original