Los ganaderos del Sueve denuncian más de 150 animales muertos por el lobo
Más de un centenar de ganaderos se concentraron en Colunga para exigir una sierra sin lobos. El nuevo programa del Principado prevé dos extracciones en el Sueve.

Más de un centenar de ganaderos se concentraron este lunes en Colunga para exigir al Gobierno del Principado que impida que el lobo se asiente de forma estable en la Sierra del Sueve. Los convocantes atribuyen al depredador más de 150 bajas de ganado en lo que va de año y sostienen que los controles ejecutados hasta ahora no han servido para frenar los ataques.
La protesta llega justo cuando acaba de entrar en vigor el nuevo Programa de Actuaciones de Control del Lobo 2026-2027, aprobado por la Consejería de Medio Rural, que contempla la extracción de hasta 67 ejemplares en el conjunto de Asturias y reserva dos específicamente para el Sueve.
Una cifra del sector, aún no una estadística oficial
El balance de más de 150 animales muertos procede de los propios ganaderos, no de los expedientes administrativos. Para poder compararlo con la estadística oficial habría que saber cuántos de esos casos fueron inspeccionados por los técnicos, en cuántos se determinó la autoría del lobo y cuántos animales acabaron incluidos en expedientes con derecho a indemnización. Eso no rebaja la gravedad de la denuncia, pero conviene distinguir entre la queja del sector y los datos certificados.
El propio programa reconoce lobos en el Sueve
El malestar no se sostiene solo en las pancartas. El documento autonómico recoge que en 2024 y 2025 se detectaron ejemplares de lobo en la Sierra del Sueve, y lo hace dentro del apartado de las llamadas Áreas Sin Gestión Específica: territorios donde la presencia del depredador se considera esporádica y donde la Administración pretende evitar que esa presencia se convierta en una ocupación estable. Es decir, la planificación oficial coincide en lo esencial con lo que reclaman los ganaderos: que el Sueve no pase a ser zona habitual del lobo.
Del máximo de 67 extracciones fijado hasta finales de 2027, 18 corresponden a esas áreas de presencia esporádica. El reparto inicial incluye dos ejemplares en el Sueve, cuatro en Llosorio-Alfilorios, tres en el Cuera, tres en La Escapa-Hibeo, tres en Gallinero, dos en Candamo-Las Regueras y uno en Suarias-Peñarrubia. El programa permite ampliar esas cifras si la evolución de los daños o la conflictividad lo aconsejan, por lo que las dos extracciones previstas para la sierra colunguesa no son necesariamente el techo.
Autorizar no es lo mismo que ejecutar
El programa anterior dejó un antecedente que explica parte del enfado. Los agentes medioambientales realizaron numerosos aguardos y recechos en el Sueve —hay partes de actuaciones en Espineres, Parres, Requexu, Potril, Vasos, Villores, Sardea, Españeu, Pienzu o Bustacu— sin los resultados esperados. El lobo se desplaza grandes distancias y cambia de territorio con rapidez, de modo que aprobar un control sobre el papel no garantiza culminarlo en el monte. Los métodos previstos son aguardos y recechos selectivos, apoyo en determinadas cacerías de otras especies y batidas coordinadas por agentes cuando sea necesario.
Los números del conflicto
En las áreas sin gestión específica, el Principado contabilizó en 2025 1.006 cabezas de ganado afectadas, con un aumento del 73% entre 2024 y 2025. En el conjunto de Asturias, los ataques confirmados ese año alcanzaron a 3.893 cabezas de bovino, ovino, caprino y equino, y las indemnizaciones sumaron 1,91 millones de euros. Desde 2021 los animales afectados han crecido en torno a un 30% y el coste de las compensaciones cerca del 59%.
Al otro lado de la balanza está la conservación. El último censo manejado por el Ejecutivo asturiano identifica 50 manadas, 46 con reproducción confirmada, y una población mínima estimada de 412 lobos, con una horquilla potencial próxima a 460. La especie ocupa alrededor del 83% del territorio regional. Las 67 extracciones equivaldrían al 16,26% de esa población mínima, porcentaje que la Administración considera compatible con la supervivencia de la especie.
Una sierra de ganadería extensiva
El Sueve es uno de los grandes paisajes ganaderos del Oriente asturiano y territorio histórico del asturcón. El manejo se basa en mantener los animales en el monte durante buena parte del año, por lo que los ganaderos rechazan que la solución se limite a cercados, mastines o al cierre del ganado. Las ayudas autonómicas financian medidas preventivas —vallados, geolocalización, perros de protección— e indemnizan las bajas acreditadas, pero el sector insiste en que la prevención tiene límites cuando cientos de reses viven dispersas por una montaña. El malestar se suma al clima de movilizaciones anunciadas por el campo asturiano.
Información elaborada a partir de la crónica publicada por Asturias Mundial y de los datos recogidos en el programa autonómico de control del lobo.
- lobo
- ganadería extensiva
- Sierra del Sueve
- Colunga
- Medio Rural
- Principado de Asturias
Elaborado a partir de información publicada por Asturias Mundial · Fuente primaria: documento original