Siero instala 28 bases de hormigón para contenedores en la zona rural
El Ayuntamiento ejecuta 28 soleras y 14 anclajes en 22 puntos de doce parroquias, con 40.000 euros y tres meses de plazo.

El Ayuntamiento de Siero ha comenzado a instalar nuevas bases de hormigón y sistemas de anclaje para los contenedores de basura repartidos por la zona rural del concejo. La actuación, que arrancó esta semana en San Miguel de la Barreda, busca corregir un problema conocido por los vecinos: contenedores asentados directamente sobre la tierra o en cunetas, que se mueven con el viento y complican la recogida.
Qué se va a hacer y dónde
El proyecto contempla la ejecución de 28 soleras de hormigón y la colocación de 14 anclajes metálicos sujeta-contenedores, distribuidos en 22 localizaciones diferentes de doce parroquias del concejo. El contrato cuenta con un presupuesto de 40.000 euros, IVA incluido, y un plazo de ejecución de tres meses.
Las soleras se levantarán sobre una base de zahorra artificial, una solución que permite fijar los contenedores de forma más estable. Los elementos metálicos de sujeción están pensados de manera específica para los contenedores de 800 litros de fracción resto. En varios de los puntos previstos será necesario además desbrozar y realizar pequeñas excavaciones para adaptar el terreno antes de hormigonar.
La actuación afecta tanto a contenedores de fracción resto como a los de las distintas fracciones de reciclaje, según detalló el Consistorio durante la visita a las obras, en la que participaron el alcalde, Ángel García 'Cepi', y la concejala de Infraestructuras Urbanas, Limpieza Viaria y Residuos Sólidos Urbanos, Sonia Lago.
Un problema extendido en un concejo muy disperso
Siero cuenta en la actualidad con cerca de 1.800 ubicaciones de contenedores de fracción resto y alrededor de 200 baterías de contenedores de reciclaje repartidas por todo el término municipal. Es una red enorme, consecuencia de un concejo con numerosos núcleos rurales dispersos, en el que buena parte de esos puntos de depósito nunca se ejecutaron con una base preparada.
El resultado es un catálogo de incidencias que el Ayuntamiento reconoce abiertamente. Muchos contenedores están apoyados sobre el propio terreno o en el borde de la carretera, de modo que los días de viento pueden desplazarse y acabar invadiendo la calzada, con el riesgo de impacto para los vehículos que circulan por carreteras estrechas y sin arcén. A eso se suman las dificultades operativas de los camiones a la hora de maniobrar, engancharlos y vaciarlos cuando no están fijados en una superficie regular.
Hay también un motivo sanitario. El Consistorio ha detectado en determinados puntos la presencia de roedores, que aprovechan el contacto directo del contenedor con el suelo para acceder a su interior en busca de restos orgánicos. Una solera de hormigón limita esa vía de entrada y facilita, además, la limpieza periódica del entorno del punto de recogida.
Seguridad, higiene y eficiencia del servicio
Los responsables municipales resumieron el objetivo de la intervención en tres frentes: mejorar la seguridad en el entorno de los puntos de depósito, aumentar la eficiencia del servicio de recogida y elevar las condiciones higiénicas en las zonas donde se acumulan los residuos.
Se trata de una inversión modesta en términos presupuestarios, pero del tipo de actuación que se nota en el día a día de las parroquias: menos contenedores volcados, menos suciedad alrededor y camiones que pierden menos tiempo en cada parada. Con la red que maneja Siero, la intervención actual cubre solo una parte de los puntos que arrastran este problema, por lo que cabe esperar nuevas fases si el modelo funciona.
La información sobre esta actuación fue adelantada por El Comercio a partir de la visita institucional a las obras en San Miguel de la Barreda.
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Elaborado a partir de información publicada por El Comercio Portada · Fuente primaria: documento original