Durero, Velázquez, Goya y Rafael: así es el Prado que llega a Tabacalera
La selección de pinturas del Museo del Prado destinada a la antigua Tabacalera de Gijón reúne retratos de Velázquez, Goya, El Greco, Rubens, Rafael o María Blanchard.

La antigua fábrica de Tabacalera, en Cimavilla, se prepara para acoger el depósito de obras del Museo del Prado en Gijón. El diario El Comercio ha detallado la relación de pinturas que integran esa selección, una veintena larga de piezas en la que conviven la retratística de los Austrias, el retrato cortesano del siglo XVIII y la pintura española del XIX y del primer tercio del XX.
De los Austrias al siglo XX
El bloque más reconocible es el de los grandes nombres de la pintura española. Diego Velázquez aparece con varias obras: un retrato regio del monarca cuando rondaba los veinte años, de factura austera; el retrato de una mujer que durante mucho tiempo se identificó con la esposa del pintor, hija del también pintor Pacheco, atribución hoy descartada; la efigie de sor Jerónima, religiosa franciscana de familia hidalga toledana; y el retrato de un bufón de la corte, identificado tradicionalmente con don Sebastián de Morra y atribuido en estudios recientes al bufón Primo.
Junto a él figuran El Greco, con un retrato de caballero cristiano que responde al modelo conceptual de la retratística de los Austrias; Francisco de Goya, con la imagen de uno de los representantes más destacados de la Ilustración española; Bartolomé Esteban Murillo, que retrató a un amigo y admirador suyo nacido en Amberes y asentado en Sevilla; Francisco de Zurbarán, con la figura de una princesa aragonesa del siglo XIII que llegó a ser reina de Portugal; y José de Ribera, autor del más antiguo de sus filósofos harapientos fechados, un tipo iconográfico que él mismo contribuyó a inventar.
Completan la nómina española Alonso Sánchez Coello, con un retrato femenino característico del reinado de Felipe II; Juan Pantoja de la Cruz; Juan Sánchez Cotán; fray Juan Bautista Maíno, con un caballero de mediana edad vestido de negro y ancha gola; y Miguel Jacinto Meléndez, cuya obra responde al deseo de la familia real de disponer de efigies con función de Estado.
Pintura europea y retrato del XIX
La selección incorpora también pintura europea de primer orden: Alberto Durero, presente con un autorretrato en el que se presenta como un gentiluomo con sus mejores galas y con una tabla realizada tras su segundo viaje a Italia; Rafael, con el retrato de un cardenal anónimo considerado una de las piezas más bellas del pintor en la colección del Prado; Pedro Pablo Rubens, con uno de los apóstoles de su célebre serie; Anton van Dyck, que retrató a Mary Ruthven, aristócrata escocesa con la que se casó en 1640; Bernardino Licinio, Carlo Ceresa, Domenico Tintoretto, Angelica Kauffman, Anton Rafael Mengs y Louis-Michel van Loo.
El tramo más reciente lo aportan Mariano Fortuny, muy interesado en la representación de ancianos; los Madrazo, Federico y Raimundo; y María Blanchard, con una pescadora de la región de Boulogne.
La iniciativa se enmarca en el acuerdo que convertirá el edificio de Cimavilla en sede permanente del depósito. Ya informamos de que el Prado prepara una treintena de obras para Tabacalera y de que la campaña 'Ventanas al Prado' ilumina la fachada del edificio durante las noches previas a la apertura.
Información elaborada a partir de la publicada por El Comercio.
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Elaborado a partir de información publicada por El Comercio Portada · Fuente primaria: documento original