Volotea entra en preconcurso: qué pasa con sus 24 rutas desde Asturias
La aerolínea, con domicilio social en el Aeropuerto de Asturias, negocia su deuda con la banca y la SEPI. Los vuelos siguen operando con normalidad.

Volotea ha comunicado que se acoge al preconcurso de acreedores para ganar tiempo mientras negocia una reestructuración de su deuda con la banca, sus inversores y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). La decisión tiene una lectura directa en Asturias: la compañía tiene su domicilio social en el Aeropuerto de Asturias, en Santiago del Monte (Castrillón), y el Principado es una de sus bases españolas de referencia. De momento, según recoge Asturias Mundial, los vuelos continúan y no hay anunciado ningún recorte concreto de las conexiones asturianas.
Qué significa un preconcurso
Pese a lo que sugiere el nombre, el preconcurso no equivale a quiebra ni a cierre. La normativa concursal permite a una empresa comunicar formalmente que ha abierto negociaciones con sus acreedores para tratar de cerrar un plan de reestructuración antes de verse arrastrada a un concurso. Esa protección temporal es precisamente lo que busca Volotea: ordenar sus cuentas y asegurar liquidez sin parar la operación.
Por eso los aviones siguen volando, los billetes se siguen vendiendo y las reservas ya compradas mantienen su validez. A día de hoy, el procedimiento financiero no altera por sí mismo las condiciones de un billete emitido.
El peso de Asturias en la compañía
La aerolínea llegó al aeropuerto asturiano en 2012 y en 2017 trasladó allí su domicilio social. Para 2026 había proyectado más de 1,1 millones de asientos desde Asturias, un 35 % más que el año anterior, con una red de 24 conexiones nacionales e internacionales. La base cuenta con alrededor de 160 trabajadores y este año completó el relevo de sus tres Airbus A319 por tres A320 de mayor capacidad.
Entre los destinos internacionales operados desde el Principado figuran Lisboa, Oporto, París, Bruselas, Milán, Roma y Florencia, una oferta que en los últimos años ha convertido a la compañía en el principal motor de crecimiento del aeropuerto.
Un plan de reducción sin detalle por bases
Lo que sí está confirmado es que Volotea prepara un recorte de tamaño importante. El plan que trabaja con sus acreedores contempla pasar de una flota de 44 aviones a entre 30 y 35 aeronaves, fundamentalmente A320, con ajustes paralelos de actividad y plantilla. El recorte global podría moverse entre el 20 % y el 25 %, aunque todavía no se ha explicado cómo se repartirá entre las distintas bases y mercados europeos.
Ese es el punto que habrá que vigilar desde Asturias: reducir entre nueve y catorce aviones obliga a revisar programación, y nadie ha precisado qué rutas o frecuencias asumirán el ajuste. La región parte de una posición de cierto peso —tres A320 basados y una de las mayores apuestas de crecimiento del grupo—, pero eso no garantiza nada por sí solo.
Las cifras del agujero
La compañía atribuye buena parte de sus problemas al encarecimiento del combustible, con un impacto adicional que cifra en torno a 150 millones de euros. La paradoja es que el negocio operativo venía mejorando: en 2025 facturó cerca de 818 millones y logró un beneficio operativo (EBIT) de 47,4 millones, un 41 % más que el ejercicio anterior. Los ajustes contables y financieros, sin embargo, dejaron un resultado neto consolidado negativo de casi 64 millones. Para 2026 la propia empresa maneja una previsión de otros 33,3 millones de pérdidas, manteniendo en positivo el resultado de explotación y el Ebitda.
En la negociación aparece el Estado como acreedor principal: Volotea recibió 200 millones del fondo de apoyo gestionado por la SEPI durante la pandemia. La deuda financiera sometida a negociación se sitúa en torno a 356 millones, aunque otras magnitudes contables arrojan cifras mayores al incluir pasivos de naturaleza distinta.
Qué hacer si tiene un vuelo comprado
La recomendación práctica es mantener la reserva y comprobar de forma periódica el estado del vuelo y los avisos de la compañía. Si en el futuro se cancelara algún trayecto, entrarían en juego los derechos del reglamento europeo: el pasajero podría elegir entre el reembolso del billete —con un plazo previsto de siete días— o un transporte alternativo hasta el destino, además de la asistencia y, cuando proceda, la compensación económica correspondiente.
El preconcurso no supone hoy la pérdida de ninguna de las 24 rutas asturianas. Pero la reestructuración de una aerolínea que quiere adelgazar su flota convierte la programación del aeropuerto en uno de los asuntos a seguir en los próximos meses.
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Elaborado a partir de información publicada por Asturias Mundial · Fuente primaria: documento original