Los trenes salen con normalidad desde Gijón tras el accidente de Urda
Los AVE y Alvia entre Asturias y Madrid circularon con puntualidad tras el siniestro de Toledo, aunque algunos viajeros reconocen dudas antes de embarcar.

El accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo) no alteró este miércoles la circulación entre Asturias y Madrid. En la estación de Sanz Crespo, en Gijón, los trenes salieron y llegaron a su hora, aunque entre los viajeros se mezclaban la rutina y la inquietud por lo sucedido a casi 500 kilómetros de distancia.
Servicio sin alteraciones en el corredor noroeste
Según relata El Comercio, el AVE con destino a Madrid partió de Gijón a las 11.09 horas, mientras que el primer Alvia procedente de la capital finalizaba su trayecto en la vía contigua a las 11.02, ambos con puntualidad. Adif suspendió las circulaciones entre Andalucía y la estación de Atocha, pero los servicios del cuadrante noroeste, que operan desde Chamartín, continuaron prestándose con normalidad.
Esa continuidad del servicio contrastaba con las dudas de algunos pasajeros, que buscaban información en los paneles antes de decidir si embarcaban. Una de las viajeras consultadas por el diario explicaba que se había puesto una condición: si el tren salía con retraso, renunciaría al viaje por miedo a quedarse bloqueada varias horas si el tráfico ferroviario en Madrid se detenía. Finalmente subió al convoy, aunque admitía que había tenido experiencias previas de incidencias y que desde hacía meses recurría con frecuencia al coche compartido.
Confianza erosionada… y confianza intacta
Entre quienes utilizan el tren de forma habitual, el siniestro reabre un debate que ya venía de antes: el de la fiabilidad del servicio. Un viajero que se desplaza semanalmente a Madrid resumía así su estado de ánimo: «Confiaba en el tren pero están pasando demasiadas cosas». Añadía que nunca había tenido miedo a este medio de transporte, pero que primero perdió la confianza en el cumplimiento de los horarios y ahora se suma la preocupación por la seguridad.
No todos lo viven igual. Un matrimonio de jubilados que llegaba a Gijón en el primer Alvia procedente de Madrid se enteró de lo ocurrido durante el trayecto, por las llamadas de familiares. Ella mantenía su confianza: «Voy tranquila en él; la verdad que le tengo más miedo a la carretera». Él, antiguo minero de La Camocha, comparaba la situación con la que vivió bajo tierra: las tragedias en su sector tenían mucho eco, pero eso no impedía que al día siguiente volviera al pozo. «Hay más accidentes de coche que de tren», argumentaba.
En el mismo convoy regresaba a Palencia un estudiante asturiano de máster que viaja aproximadamente una vez al mes para ver a su familia y que se enteró del accidente al consultar el móvil ya en la estación. En su caso, decía, nunca había tenido un problema.
Un servicio clave para la movilidad asturiana
La conexión ferroviaria con Madrid se ha convertido en una de las infraestructuras más sensibles para Asturias, tanto para los desplazamientos de trabajo como para estudiantes y turismo. Cualquier incidencia en la red nacional se sigue aquí con atención, porque las alternativas por carretera implican varias horas adicionales de viaje. Junto a las conexiones aéreas —el aeropuerto de Asturias mantiene 23 rutas este invierno—, el tren concentra buena parte de la movilidad de larga distancia de la región.
De momento, y a la espera de que avance la investigación sobre lo ocurrido en Toledo, la normalidad se mantiene en los servicios que unen Asturias con la capital.
- tren
- AVE
- Gijón
- transporte
- Adif
- movilidad
Elaborado a partir de información publicada por El Comercio · Fuente primaria: documento original