El Principado reactiva el bono de turismo rural para llenar camas fuera de temporada alta
El Gobierno asturiano destina 300.000 euros más a los bonos de turismo rural, con 358 alojamientos adheridos y vales de 150 euros financiados al 50%.

El Gobierno del Principado vuelve a poner en circulación los bonos de turismo rural con el objetivo de sostener la ocupación en los meses de menor demanda. La nueva tanda arranca el lunes 7 de septiembre y cuenta con una dotación adicional de 300.000 euros, según el comunicado del Ejecutivo autonómico recogido por El Comercio.
Cómo funciona el bono
El mecanismo se mantiene igual que en convocatorias anteriores: cada vale está financiado a partes iguales entre la Administración y el usuario. El Principado aporta 75 euros y el beneficiario otros 75, de modo que el bono alcanza un valor de 150 euros para gastar en los alojamientos adheridos al programa. El plazo para canjearlos se extiende hasta el 31 de diciembre.
En la campaña precedente se agotaron los 9.333 vales puestos a la venta, un dato que el Ejecutivo esgrime como prueba de la buena acogida de la herramienta. En la actualidad figuran 358 alojamientos rurales inscritos, repartidos por prácticamente toda la geografía asturiana, y la nueva convocatoria deja abierta la puerta a que se sumen establecimientos que aún no participaban.
Con esta ampliación, la inversión pública destinada a los bonos superará el millón de euros a lo largo de todo el ejercicio.
El argumento: romper la estacionalidad
La vicepresidenta y consejera de Presidencia, Reto Demográfico, Igualdad y Turismo, Gimena Llamedo, defendió que la desestacionalización es una de las prioridades de la política turística autonómica. «Uno de nuestros objetivos prioritarios de la política turística es avanzar hacia una actividad menos estacional, que se reparta a lo largo de todo el año», señaló, y añadió que los bonos «ayudan a generar movimiento turístico en momentos del año en los que tienen un impacto especialmente positivo sobre la actividad económica local».
Llamedo sostuvo también que el instrumento «está cumpliendo la función para la que fue concebida: contribuir a sostener la actividad en los periodos de menor demanda y favorecer que los beneficios del turismo lleguen a más territorios y durante más meses del año».
Los datos del sector
La reactivación llega tras un arranque de año que el Principado califica como el mejor de la serie histórica para el turismo rural, coincidiendo con los meses en que el programa estuvo vigente. Entre enero y abril, los alojamientos rurales asturianos recibieron 54.354 viajeros y sumaron 136.878 pernoctaciones, con subidas del 8,2% y del 10,7% respecto al mismo periodo del año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística.
La tendencia se prolongó en plena temporada alta. En julio, los establecimientos rurales del Principado contabilizaron 58.468 viajeros y 213.715 pernoctaciones, lo que supone incrementos interanuales del 26,79% y del 14,7%. En el acumulado de enero a julio, el turismo rural crece un 18,09% en viajeros y un 14,74% en pernoctaciones.
Qué supone para el rural asturiano
El programa afecta de lleno a comarcas donde el alojamiento rural es una de las pocas actividades económicas capaces de fijar población. Concejos del interior y del occidente, con una oferta basada en casas de aldea y hoteles pequeños, dependen en buena medida de que la demanda no se concentre en julio y agosto: fuera de esos meses, muchos establecimientos apenas logran cubrir gastos. Territorios como los pioneros del turismo rural en Taramundi llevan décadas construyendo su modelo sobre esa lógica de temporada larga.
La iniciativa se produce además en un contexto en el que el sector alojativo urbano ha reclamado medidas propias. La patronal hostelera planteó al Ejecutivo la creación de un bono-hotel tras un verano de estancamiento, una fórmula inspirada precisamente en los vales rurales que ahora vuelven a activarse.
- turismo rural
- Principado de Asturias
- desestacionalización
- alojamientos rurales
- ayudas públicas
Elaborado a partir de información publicada por El Comercio · Fuente primaria: documento original